Nos enorgullece tener IOLA en Jumbo.
Aquí algunas cosas que vale la pena mirar antes de llevarla.
Valentina nos escribió esto hace unas semanas:
«Gratamente sorprendida. La encontré en el Jumbo y a primera vista se veía buena. Muy rico sabor y masa espectacular. Se convirtió en una de mis favoritas.»
— Valentina Uribe
Nos gustó porque describe exactamente lo que buscamos: que la reconozcas antes de probarla.
Cómo reconocerla
Por el envase transparente. Se ve la pizza entera: la masa, el queso, los toppings. Sin caja, sin foto de referencia, sin ilustración.
Lo que ves es exactamente lo que vas a comer.
Una masa que se toma su tiempo
IOLA trabaja con 70% de hidratación y fermentación natural, sin conservantes ni aditivos en la masa.
Esa hidratación alta permite que se formen los alvéolos: las burbujas de aire que hacen que el borde infle en el horno y que la miga quede aireada en vez de compacta. La fermentación lenta desarrolla el gluten y genera los compuestos aromáticos que le dan su sabor propio.
Ese sabor no se agrega después. Se construye durante el reposo.
Cuatro cosas que puedes comprobar con el envase en la mano
1. El borde es irregular. Cada masa se estira a mano. Ninguna es idéntica a otra. Una masa troquelada por máquina se reconoce a simple vista.
2. La lista de ingredientes de la masa es corta. Harina, agua, sal, levadura y tiempo. Cuando una lista es corta y legible, ya sabes bastante del producto.
3. Los ingredientes tienen origen. Harina de trigo italiana, salsa de tomate italiana, mozzarella y parmesano argentinos, verduras chilenas seleccionadas.
4. Termina de cocinarse en tu horno. No es una pizza ya cocida que hay que recalentar. Llega en el punto exacto para completar su cocción: por eso sale crujiente y no blanda.
El tiempo importa
No es una limitación que arrastramos: es la consecuencia directa de una masa sin conservantes ni aditivos que estiren artificialmente su vida.
Un producto fresco tiene calendario. Lo asumimos, lo imprimimos y organizamos toda la producción alrededor de eso. Es más exigente de operar, pero es la única forma de que lo que llega a tu mesa se parezca a lo que salió del horno.
Cómo prepararla
Precalienta el horno 10 minutos. Hornéala entre 8 y 10 minutos.
De la caja a la mesa en menos de 20.
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Actualizado el 8 de agosto de 2026